¿Cómo surgió el ser humano?
¿Qué es el hombre? Es una pregunta que puede ser estúpida o inteligente. Por un lado, podría uno sorprenderse sobre un cuestionamiento de algo que es tan inmediato, evidente y esencial a nosotros: nuestra propia humanidad. Por el otro lado, la pregunta se hace interesante ante los avances y desarrollos que se han hecho en las ciencias y la filosofía en torno a esta pregunta. [1] Lo que creíamos que nos distinguía de todos los demás seres vivos, hoy no es tan evidente. En la actualidad, sabemos que nos parecemos más a los chimpancés de lo que creíamos, que nuestros genes nos relacionan más con éstos y otros animales que también imaginan, sienten, se organizan y hacen herramientas. El problema de la esencia del hombre y lo humano se vuelve complicado para definirse con rapidez. La idea de que el hombre es un animal racional es polémica ante el descubrimiento de la inteligencia animal. Ahora bien, no quiero decir que podamos confundir a un orangután con un transeúnte en...