Por qué no soy positivo
Estamos en un mundo en crisis. Si bien en cada época eso se ha sospechado, este mundo realmente lo está. No solamente hablo de una supuesta problemática de valores, sino me refiero a muchos otros asuntos espinosos, como: el cambio climático, el ecocidio, la seguridad pública e internacional. Ante un mundo tan pesimista, ha surgido la tendencia hacia la positividad. De ahí que exista la psicología positiva. Ante un escenario tan caótico pareciera que la positividad es el antídoto para sobrevivir y progresar. La positividad está ligada al optimismo, la felicidad y la aceptación. Nada de malo hay en esto. Aristóteles pensó que el fin del hombre está en la felicidad. ¿Qué de malo hay en querer ser feliz? ¿Qué puede haber de malo en buscar lo mejor de cada cosa? ¿Qué puede haber de malo en aceptar las cosas como son? Suena bien. Sin embargo, confieso: no soy positivo. No, no me malinterpreten, no es que no quiera ser feliz, lo intento, p...